5 aspectes clau per encarar la transició a Secundària amb èxit

La transición educativa que tiene lugar de Primaria a Secundaria es una fase de cambios muy importante para los/as más jóvenes. El inicio de esta etapa trae consigo nuevos ambientes de aprendizaje, más responsabilidades y, además, supone nuevas exigencias educativas para los alumnos/as. Los expertos/as coinciden en que se trata de una etapa ilusionante para muchos/as estudiantes, ya que ofrece perspectivas de nuevas amistades, nuevas asignaturas y nuevos desafíos, pero que es precisamente ese componente de novedad el que puede generar mayor ansiedad entre los/as jóvenes. Gregg Taylor, profesor de Year 6 en The British School of Barcelona, explica que «es fundamental presentar el paso de Primaria a Secundaria como una etapa más en el proceso de aprendizaje del alumno/a y, para ello, es recomendable llevar a cabo un plan de transición atractivo a lo largo del curso para que, llegado el momento, tanto los/as jóvenes como sus familias sepan qué esperar y puedan asumir las novedades con total normalidad y sosiego».

Entre las actividades recomendadas en este programa de transición se encuentran las visitas a las nuevas instalaciones, reuniones con los tutores/as y profesores/as del próximo curso, actividades de team building con los alumnos/as de Secundaria, así como charlas informativas con las familias para presentar las nuevas asignaturas obligatorias y optativas, el sistema de evaluación, las actividades complementarias y las nuevas rutinas de sus hijos/as. «El objetivo es que el primer día de curso todo les resulte familiar —el aula, el tutor/a, la logística del día a día—, de manera que sea una experiencia lo más agradable posible», explica Ciaran McDonagh, tutor de Year 7 en BSB.

 

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos/as? 5 aspectos clave

Gregg y Ciaran han trabajado conjuntamente a lo largo del curso para implementar el plan de transición junto con el departamento de Soporte al Estudiante de BSB. «La mayoría de los niños/as se adaptan bien a Secundaria, se sienten preparados/as para dar el paso y se sienten incluso entusiasmados/as con la oportunidad de empezar algo nuevo y de vivir nuevas experiencias. Para otros/as, la idea del cambio puede ser angustiante y, por lo tanto, necesitan más preparación y apoyo. Ahí es donde el papel de las familias y la relación estrecha con el colegio son esenciales», señala Gregg.

Ambos ponen el foco en 5 aspectos clave que podemos poner en práctica para facilitar la adaptación a esta nueva etapa:

  1. Fomentar una actitud positiva y abierta frente al cambio. Trabajar la resiliencia y la gestión de las emociones entre los/as preadolescentes es fundamental para hacer frente a los continuos cambios que deberán experimentar a esta edad tanto a nivel físico como psicológico. Recordar a los alumnos/as que la transición de Primaria a Secundaria puede provocar sentimientos encontrados, que esto es algo muy normal cuando se experimenta cualquier cambio en la vida y destacar la necesidad de cuidar de la propia salud mental es en estos momentos más relevante que nunca, por lo que se recomienda animar a los alumnos/as a probar algunas estrategias de autocuidado y ver qué les funciona mejor.
  2. Ayudarles a identificar qué les ilusiona y qué les preocupa de esta nueva etapa. «Es un ejercicio muy interesante que los/as jóvenes reflexionen sobre todo lo que han ido descubriendo acerca del nuevo curso y analicen los cambios que les entusiasman y cuáles les alteran. Animarles a compartir sus sentimientos de forma conjunta permite conocer cómo cada uno/a afronta la misma situación y aliviar la posible ansiedad mediante el apoyo de los compañeros/as», recomienda el profesor de Secundaria de BSB.
  3. Identificar las fortalezas personales y los objetivos que desean lograr al final del primer curso. «Nuestro plan de transición a lo largo de todo el año consiste en conocer a los alumnos/as en su propio entorno en Primaria para identificar las áreas donde podrían necesitar más soporte el próximo curso», explica Carol Coleman, Directora de Soporte al Estudiante de BSB. «Trabajar conjuntamente para identificar sus fortalezas y metas es una actividad que permite adelantarse y poder trabajar en las estrategias necesarias para garantizar una adaptación fluida».
  4. Promover la autoconfianza y la independencia. Con el nuevo curso, los/as jóvenes deberán adaptarse a rutinas escolares diferentes y a un sistema nuevo de autoorganización y autogestión ahora que la figura del profesor/a, tal y como la han conocido hasta la fecha, ya no va a estar presente. «Capacitarles y apoyarles para que den pasos hacia esa independencia, por grandes o pequeños que sean, así como permitirles asumir pequeñas responsabilidades en el hogar, les proporcionará estabilidad y seguridad, y mayor confianza para explorar su nuevo entorno y buscar nuevas experiencias», asegura el profesor de Primaria de BSB. «Lo mejor que pueden hacer las familias es apoyar a sus hijos/as, animarles a organizar sus tareas de forma autónoma, elogiarles en todas las cosas que hacen bien y ayudarles a superar los obstáculos con los que se encuentren».
  5. Asegurarse de que los alumnos/as saben cómo y a quién pedir ayuda. Es importante que los/as jóvenes sepan que no están solos/as si se sienten preocupados/as y que hablar de sus problemas o inquietudes con amigos/as, familiares o adultos/as de confianza les ayudará a sentirse mejor y rebajar la ansiedad. Para ello, es importante ayudarles a identificar a quién pueden acudir cuando lo necesiten y a pensar cuál podría ser la solución o estrategia para hacer frente a su preocupación. «Animarles a hablar con alumnos/as mayores que han vivido la misma experiencia recientemente también es clave para facilitar la transición hacia esta nueva y emocionante fase de sus vidas», concluye Ciaran.

 

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