Lucky, la perrita de terapia en BSB

Lucky es una Golden Retriever de 7 años con un corazón de oro. Adora a los niños y tiene muchísima paciencia. Cuando te mira, te mira directamente al alma; busca esa parte de tu corazón que conecta con el suyo y obra milagros.

Lucky es una perrita de terapia: se graduó con muy buena nota en sus pruebas de acreditación de la Cruz Roja, obteniendo el nivel más alto, el Nivel II. En toda Europa solo hay tres perros de terapia de Nivel II y soy muy afortunada de tener a Lucky en mi vida.

Lucky y los niños de BSB

Lucky trabaja en BSB, donde ayuda a niños con problemas conductuales o emocionales. Los ayuda a concentrarse, fortalecer su autoestima, calmar su ansiedad, a reír y olvidar sus preocupaciones, desarrollar destrezas motoras finas y mucho más.

Sobre todo, obra pequeños milagros todos los días: como cuando un niño entra al colegio llorando por tener que dejar a sus padres y lo convierte en un niño feliz que ríe en cuanto ver a Lucky en la puerta para llevarlo a su clase; o el niño que tiene dificultades con el idioma, pero empieza a jugar emocionado con Lucky y empieza a aprender y usar palabras nuevas.

¿Se trata de la conexión entre Lucky y los niños? ¿Es el aspecto tan especial que tiene? ¿La energía del amor? Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero lo que sí sabemos es que hay algo muy especial entre la perrita y los niños.

¿Qué es un perro de terapia?

¿Qué es, exactamente, un perro de terapia? ¿Puede serlo cualquier perro? ¿Cuánto tiempo se entrenan para serlo? ¿Desde qué edad? ¿A quién pertenece el perro? Estos son algunas de las preguntas que me hace la gente.

  • Un perro de terapia es uno que ha pasado por una academia de perros de terapia y ha conseguido una acreditación.
  • La formación dura años, durante los cuales aprende obediencia y trucos divertidos para poder interactuar con los niños; pero lo más importante es el examen de carácter, paciencia y coraje.
  • El perro debe ser tranquilo, con buen carácter y muy amigable al que no le asusten los movimientos repentinos, gritos, manitas que le tiren de las orejas o el rabo, etc.
  • El proceso empieza en cuanto el cachorro llega al mundo y continúa cada día con visitas frecuentes al centro de la Cruz Roja, donde se re-evalúa su carácter y destrezas. Lucky realizó su primera terapia cuando tenía cuatro años después de pasarlos entrenándose.

¿Dónde vive Lucky?

Lucky vive conmigo y pertenece a todos los niños y personas a las que ayuda. También es voluntaria en la Unidad de Terapia de la Cruz Roja y en la organización Més Que Surf, que enseña a niños en el espectro autista a hacer surf.

Cada día nos enseña cómo ser mejores personas y cómo seguir ayudando a otros sin descanso con una enorme sonrisa en su adorable carita perruna.

Por Ms Vivian Eleftheriou, Asistente de Aprendizaje BSB

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